miércoles, 17 de abril de 2013

Mare!

Ayer fui a ver Asu Mare y no conseguí entradas. Me regresé nomás, con el rabo entre las piernas a ver cómo Garcilaso del Cuzco perdía y clasificaba en la Copa Libertadores.
No me enojé con Cachín. Es imposible, porque el hombre ha logrado desenmascarar una gran falsedad: para hacer cine en el Perú hay que mostrar calatas y sexo. Tenemos una lluvia de ejemplos de películas peruanas que apelaron a ese recurso barato y aun así, no lograron resultados buenos. Verbigracia, como decía mi profe de Derecho: Chicha tu madre, Django (el peruano), No se lo digas a nadie, Peloteros, Maruja en el infierno, La ciudad y los perros, El premio, Octubre, Mañana te cuento y muchas otras más.
De las que se salvan(Un día sin sexo, Las malas intenciones, Doble juego), se puede decir que no alcanzarlo ni el 10% de lo que ha logrado Asu Mare.
¿Por qué? Que respondan los críticos, pe, burrito, yo no sé. Yo solo puedo decir que me alegro por Carlos Alcántara, porque es un pata sencillo y buena gente, así como Gianmarco y Pedrito SV., porque es "barrio" y es muy profesional, porque se nota que es sincero y que quiere mucho a su esposa y a sus hijos (el mayor sí que ha sido todo un reto para él). Porque Cachín logra expresar muy bien la peruanidad en su humor y porque cuando hizo su unipersonal no planeó comercialmente el éxito que tendría una futura película como la que promociona ahora.
¡Qué gusto da ver cómo se llenan las salas y como sale la gente riendo, caracho, satisfecha!
Ya iré a verla, cuando baje la marea o cuando pueda conseguir una entradita. Ahí voy a comentar lo que me ha parecido.
¿Y si es mala y también tiene su sexo por ahí? Igual me alegraré por Carlos y su viejita, y su familia y sus amigos que, junto a muchos de nosotros, lo quieren y lo admiran. Ajo!